Hoy es un día de esos en los que miras atrás y ya no reconoces a la que eras; porque esa persona a muerto. Y quien ha nacido no es necesariamente una persona mejor, sino una persona diferente; y que en cierto sentido es indiferente. No has perdido la alegría de vivir, pero ya no encuentras la felicidad con tanta facilidad como antes. Ya no te recuperas tan rápido de las caídas, pero tampoco te caes con tanta brusquedad; y donde antes te rompías un brazo, ahora solo tienes un rasguño. Si, has aprendido a caerte, pero porque ya no corres sin mirar al suelo.
Hoy he descubierto que "he hecho un pacto de coexistencia pacífica con el tiempo: ni yo lo persigo a él, ni él corre detrás de mi; simplemente un día nos encontraremos" (kambalaya: palabra swahili, que viene a decir algo así como acepta el presente porque en el futuro verás el resultado final).
Y ahora os dejo la mujer que creo que soy hoy por hoy; la canción que hoy me define.
No estoy feliz, ni estoy triste. Estoy, y eso ya me basta.
Besos de miel y limón.