viernes, 16 de diciembre de 2011

Y con una copa de vino...

Y todo ocurre mientras tomas una copa de vino blanco en buena compañía. Llegas a determinadas conclusiones, que tiempo atrás eran impensables. Decides si ha llegado el momento de cruzar el umbral, o quedarte detrás de la puerta. ¿Qué factor te hace decidir si ha llegado el momento de avanzar o quedarte en el mismo lugar? Yo, personalmente, pienso que es la situación, el ambiente.
Todos cambiamos, de eso no hay ninguna duda; nuestras experiencias, expectativas, deseos, etc. configuran lo que somos y establecen la base de lo que queremos (y podemos) llegar a ser. Pero lo que realmente mueve el cambio es la rabia de lo que nos ocurre, que siempre es igual. Un circulo vicioso movido por la conformidad de lo conocido y el miedo a lo nuevo. 
Esto es una oda en favor de cambio. Una alegoría a que no es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Que otras situaciones mueven conciencias, y nos hacen ganar experiencia, y convertirnos así en seres complejos, únicos, singulares. 
Y voy a terminar con un juego que a mi me propusieron hace poco y me enseño un poquito de la vida y de lo bueno que es el cambio. 
Te voy a dar la oportunidad de levantarte y sentarte en otro sitio; si quieres, claro. 


¿Te has movido del sitio? Seguro que no. 

Ahora, por no haberlo hecho te voy a obligar a moverte del sitio; cambia de lugar, siéntate en otro asiento. ¿A qué ahora ves cosas que antes no veías? ¿Te encuentras cómoda/o en tu nuevo lugar? Seguro que si.

Con los cambios pasa igual, si de verdad quieres algo diferente muévete en esa dirección. Lo nuevo puede ser bueno, siempre que de verdad desees ese cambio.
Besitos y buen finde para todos.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Superar una pérdida?

Se que no es una buena forma de empezar a escribir algo, pero es la única que se me ocurre. El domingo hace una semana que he perdido al amor de mi vida: Luna, mi perrita chula.
Quizás no se como definir mis sentimientos, pero si se escribir un post en el que le agradezca todo lo que me dio.

Peluchito mío:
Gracias por todo. Gracias por los 13 años que estuviste a mi lado. Por todos los momentos buenos que me diste, y todos los malos ¡¡las tuvimos grandes!! Siempre sacaste una sonrisa en mis peores momentos; siempre conseguiste que me levantara cuando no tenía más ánimos para caminar ¿Quién me va a "morder el culo" para que la cama no sea mi nuevo apeadero? Tu fuiste y eres lo mejor que ha pasado por mi vida. Fuiste mi mejor amiga, nunca me fallaste. Estabas ahí y me escuchabas cuando lo necesitaba. Nunca me juzgaste. Estudiabas conmigo, ¡¡que conceptos más complicados eran de entender!! No había estrés que no se solucionara con un paseito a tu lado; y que bueno era compartir un cortado. Me ayudabas a no engordar, siempre te comías la mitad de todo, eras una boca negra; y yo compraba todas las golosinas para las dos. Creo que los corazones de nubes ya nunca sabrán igual.
Mi niña, siempre me hiciste feliz, y nunca olvidaré todo lo que me diste. No olvidaré tu trufita negra metida en la nevera para ver que encontrabas. No olvidaré que nunca levantabas la cabeza del suelo en los paseos, porque todo tenías que olerlo; eras un soplillo. No olvidaré cuanto tirabas de esa cadena. No olvidaré cuando aparecías por la puerta con tu peluche en la boca a "buscar fiesta". No olvidaré tus "lifting faciales" de todas las mañanas. No olvidaré nada de nada, porque siempre me hacías feliz, y fui muy afortunada de tenerte loquita mía.
Te quise, te quiero y te querré. Siempre estarás presente mi reina. Con tu partida una parte de mi corazón se ha ido contigo. Si existe un cielo, se que estarás allí, porque sólo te faltaban las alas pequeña Lady Pekin-Pack. Siempre te llevaré conmigo; serás la estrella que alumbre mi camino.
Esta historia siempre será algo tuyo, algo mío; algo nuestro.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Mirar atrás

Hoy estaba hablando con una persona muy querida para mi y me estaba contando que se sentía mal, con la moral baja, porque cuando recordaba como era, veía que muchas cosas habían cambiado. Que ya no era la persona que era antes, que ahora le costaba más llorar y reír; que antes era más espontaneo y decidido; que se alegraba de no hacer ahora las locuras de antes, pero que aun así, algunas las echaba de menos. Que porque ya no era la persona que era antes me preguntó. 
Al principio pensé que se refería a que se veía ahora y comparaba con lo que debería de ser en estos momentos de su vida. El yo real y el yo ideal. Pensé que se refería a que el había soñado ser de otra manera y hacer hecho cosas que no ha hecho. Pensé que le pasaba como a mi, que siempre soñé con ser una gran abogada y tener muchos clientes a los que defender; que a mi edad trabajaría en un buffet y que vestiría bien, con ropa elegante y que iría a todos lados con un maletín de piel de Louis Vuitton. Y entré en derecho y perdí mucho tiempo en algo que no era para mi. Me di cuenta tarde, pero ya sabéis lo que dicen, que más vale tarde que nunca. 
Pero no; el no se refería a eso. El se refería a que antes eras más "agradable y social". El echaba de menos a esa persona que era antes; y que aunque había mejorado en muchos aspectos, en otros, no se gustaba como era. Le di una explicación, que por lo menos es la mía; referente a mis vivencias. 
"Amigo, yo también era antes más agradable y social; yo también reía más y lloraba con más facilidad. Amigo, a mi también me gustaría ser la de antes; la que nunca se daba por vencida, la que no se cansaba de luchar hasta conseguir lo que quería, fuera bueno o malo, pero lo que yo deseaba. Amigo, yo también echo de menos cosas de mi que se han ido. Esa parte de mi que marcho se fue porque yo no la dejé salir cuando me di cuenta de que la gente no es tan buena como uno creía antes, la encerré para que no me hicieran más daño... Todos, en un momento u otro, matamos esa parte de nosotros, porque la encerramos en una jaula, y le pasa como a los animales salvajes que son condenados a la cautividad: se mueren de la pena porque anhelan su libertad, el prado donde correr, la lluvia mojando su piel, el aire moviendo su pelo. Pero amigo, también nacen cosas nuevas; porque la muerte deja paso a la vida, como las hojas de un árbol que caen y sirven de abono para que en primavera éste luzca hermoso, con miles de ramas, hojas y flores nuevas. Mirar atrás es bueno, ver en que nos equivocamos y aprender de nuestros errores debería de ser una máxima en nuestras vidas. Pero no es bueno para ver lo que eramos y no somos, porque nos impide ver lo que somos y antes no eramos".

viernes, 11 de marzo de 2011

Crónica de una muerte anunciada

Título que hace referencia a una obra de Gabriel García Márquez, publicada en el 81. Treinta años más tarde sirve de título para una entrada en un blog.
Tristeza, eso es lo que siento en estos momentos. Hoy, mis problemas, son nada comparándolos con los problemas del mundo. Hoy he llorado, como hacía tiempo que no lloraba. No de rabia, ni de impotencia; hoy he llorado de pena. Un millar de muertos, 500 desaparecidos, y ahora, una fuga radiactiva. El destino, la suerte o el azar se ha cebado con Japón en particular, y con las islas del Pacífico, Australia y Sudamérica en general.
La naturaleza es así, caprichosa. Igual que hoy te da la tierra para que la trabajes y te mantengas; mañana te la quita y te deja en la más absoluta miseria.
Hoy la pena sólo me la quita el saber que el ser humano es capaz de sacar su mejor cara cuando está sumido en el hoyo más profundo. Es ante las peores catástrofes cuando nos ayudamos y salimos adelante. Igual que nos matamos unos a otros, nos ayudamos de igual manera. Sufrimos con la pena del otro y el altruismo sale de nuestro corazón. Japón saldrá adelante, y también los países afectados por el tsunami.
Por el momento seguiré con la vela encendida, para aportar un poco de luz en medio de la oscuridad.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Hasta los mismísimos...

Hoy estoy enfadada; porque me acaban de mandar un mail hablando sobre la violencia de genero pidiendo que se gaste menos dinero en esta causa y que hayan menos anuncios al respecto. Puedo llegar a entender que ciertamente, la habituación haga que gran parte de la población esté desensibilizada con respecto a este tema, y que mucho anuncio haga en efecto contrario de lo esperado y deseado. Pero lo de que se destine menos dinero... ¿me están vacilando? ¡¡¿Qué demonios le pasa a la gente?!! 
Estamos hablando de una lacra social; estamos hablando de muertes de mujeres; estamos hablando de vidas humanas destrozadas. Conocemos las mujeres que han muerto, pero ¿y las miles que no dan la cara por miedo? ¿Qué pasa con las que no denuncian y lo sufren a diario? ¿Qué pasa con esos niños que ven eso y que marca sus vidas para siempre? Poco dinero se destina a esta causa. Necesitamos más y mejores leyes, que sean más rápidas las sentencias y más ejemplariz; necesitamos más casas a donde puedan ir las mujeres y sus hijos cuando denuncien; necesitamos más medios para hacer frente a estos hombres que, en pleno siglo veintiuno, siguen creyendo que sus mujeres son de su propiedad ¡¡Nadie le pertenece a nadie!! 
Espero no recibir ningún mail más donde tenga que leer que se destina mucho a esta causa, y más ahora, en momentos de crisis. Sea época de crisis o no, siguen muriendo mujeres, por lo tanto, poco dinero se destinará si esto sigue pasando. Se destina mucho dinero en otras chorradas y nadie se queja, así que no me toquen los cojones, y siento el vocabulario, pero ¡¡ya está bien!! 
Sociedad machista asquerosa ¬¬

sábado, 29 de enero de 2011

Siempre nos quedarán vuelos a 6 €

¿Qué es lo que ocurre cuando los sueños no se cumplen? Pues que una se desmotiva. Te esfuerzas y no ves resultados...Y entonces te planteas ¿para qué seguir luchando? Y cuando lo analizas fríamente piensas: "lucho para seguir adelante", "rendirse es de cobardes" y "lo fácil es abandonar, lo que exige valor y coraje es vivir la vida". Pero igual te cansas de levantarte del suelo una y otra vez; te cansas de ser siempre tu la que hace de anclaje y te preguntas que por qué no soltarás la cuerda de una vez y que sea lo que tenga que ser. Luego miras a atrás, ves el camino recorrido, a la gente que se ha quedado, a la gente que se ha ido y a los que no has dejado entrar (porque eran malas personas); y es ahí que te das cuenta de porque no sueltas la cuerda. No rompes el nudo porque te ha costado estar donde estás, y aunque a veces hay que empezar de cero, no es tu caso, simplemente es otro nudo en tu cuerda, otro bache en el camino. Y después de las dificultades que ya has pasado, sabes que saldrás adelante. Solo hay que caminar. Aun así, a veces hay que hacer una pausa para oxigenarse, y gracias a Dios, siempre nos quedarán los vuelos a Madrid con ryanair por 6 €...

jueves, 20 de enero de 2011

Sex and the city

"DISFRUTA DE LOS HOMBRES SIN ESPERAR NADA MAS"
Samantha Jones



Es el mejor consejo que he leído nunca, por eso lo comparto con las que me leéis. No esperéis nada de los hombres... Si tiene que ser será; y si no puede ser, siempre habréis disfrutado. Vamos, vivir el momento es lo que toca ^^

Besitos divaganderos.


jueves, 13 de enero de 2011

Adaptarse o no


"No queremos cambiar de opinión, al contrario
que los monos y otros cerebros sofisticados".
Eduardo Punset (viaje al poder de la mente).

Anoche, leyendo el nuevo libro de Punset (creo que es el último que ha sacado), leí eso de ahí arriba. Ese "no queremos cambiar de opinión" ha marcado un antes y un después. Yo pensaba que si eramos capaces de cambiar de opinión, pero ciertamente, analizando con frialdad varios acontecimientos, tanto personales como sociales, me he dado cuenta de que es verdad. Sin ir más lejos, me viene a la mente los atentados del metro de Madrid. Hoy en día, sabemos que los culpables no fueron los de ETA, tal y como decía el PP; y siguen insistiendo en que no estaban equivocados. 
En mi vida personal también me ocurre a menudo. Amigos, que realmente se que no lo son, sigo justificando lo que hicieron ¡¡sabiendo que es injustificable!!; y lo peor es que sigo considerándolos "amigos". Otras personas, que nunca me han hecho daño, como no se han comportado como yo esperaba, ha hecho que los juzgue, sabiendo que no tengo motivos para ello. Como leí una vez: que no te quieran como tu quieres que te quieran, no significa que no te quieran como ellos saben querer.
Tal cual, somos inamovibles de pensamiento. Lo que creemos que está mal, estará mal. Lo que creemos que está bien, estará bien. Ahora, ¿hasta que punto este comportamiento es adaptativo? ¿Hasta que punto ésto nos ayuda a no tener conflictos internos? 
Esta falta de plasticidad mental ¿realmente nos ayuda a vivir en un mundo tan cambiante como en el que nos ha tocado vivir? No lo se, y es algo, que después de anoche, me taladra en el cerebro.

P.D.: Otra pregunta que me hago desde anoche, por culpa de un amigo es: si las cucarachas sobreviven a una explosión nuclear ¿qué demonios lleva el cucal? Otra noche sin poder dormir...

Besitos  ^^